Los
colores en mi país me hacen un niño más, que de su cuarto no quiere salir.
Enciendo
el televisor y escucho el himno de todos los días,
El
llanto de una madre, por ese que se resistió.
Ver
caer a la voz que no aguanto la opresión y callarme, es el menú del día.
Luego
de sentir, el frio en la sien y la voz del hombre que nadie vio.
Ya me quiero ir a ese lugar donde el cristal me deja mirar y no atravesar.
Samuel E. Pérez
Hijo, estoy muy orgullosos de tí. Éxitos!!!!
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